
Eduardo Reis es un ciclista comprometido profesionalmente con el deporte desde hace años. En una de las muchas ocasiones en que entrenaba con amigos en caminos remotos cerca de las montañas, un pequeño percance cambió su vida.
Cuando uno de sus compañeros sufrió un pinchazo, decidieron detenerse para solucionar el problema y estirar un poco las piernas. Eduardo se alejó de la calle cuando escuchó el grito desgarrador de un perrito atado a un árbol en medio de la nada. ¡Lo dejaron a su suerte!
Mi corazon esta roto

La mirada nostálgica del cachorro rompió el alma de Eduardo; Se preguntó quién había sido capaz de semejante acto de cobardía y cómo el débil perrito había sobrevivido al calor y la lluvia durante tanto tiempo.
¡Probablemente estuvo esposado durante varios días!
Es un guerrero que se merece lo mejor

Eduardo no se lo pensó dos veces, y cuando lo soltó, lo llevó a donde el resto del equipo ciclista debería contarles la noticia:
Ya no rodarías solo, un nuevo miembro se había unido al equipo y su nombre es ¡Guerrero!
El comienzo de un gran viaje
Guerrero, Ahora no es solo parte de las aventuras sobre ruedas por las que vive este equipo de ciclistas. En Eduardo encontró a la familia con la que tanto había soñado.
¡Mira lo feliz que está en el camino hacia su nueva vida!